VIAJE AL CENTRO DE COLMENAR VIEJO

INTRODUCCIÓN
El 15 de abril de 2005 se presentaba el primer número de esta serie de Guías del Patrimonio Arqueológico, Histórico y Artístico de Colmenar Viejo, dedicado al yacimiento arqueológico de Remedios. Se trataba de una apuesta cultural de Jorge García Díaz, entonces concejal de cultura y en la actualidad alcalde de la localidad. Una serie que pretendía poner al alcance de la población el extraordinario legado patrimonial, y que, al tratarse de “patrimonium”, se entendiera obviamente como un derecho, una necesidad para entender nuestro pasado, pero también un deber sobre su uso y disfrute actual y de las generaciones venideras.

guia 7 pequCon todo, las Guías no se plantearon como una minúscula interpretación esquemática de la monografía tratada, sino que, a través de los diferentes especialistas que han intervenido, buscaban desentrañar los aspectos más singulares y novedosos que se esconden en nuestro Patrimonio, conjugando el rigor científico con el divulgativo. Una especie de carta de presentación, gracias también al cuidadoso trabajo de maquetación de Tino Muñoz, constituyendo así una auténtica referencia cultural de Colmenar Viejo.

Llegamos así a este número 7, con el impulso dado por Remedios Hernán García, al frente de la nueva Concejalía de Cultura, aunque sin poder cumplir con todos los títulos previstos, bien por publicarse algunas de nuestras propuestas en otras ediciones de esta institución municipal, o por la necesidad de aplazar otros contenidos, dada la novedad de los descubrimientos arqueológicos que se venían realizando en el casco histórico. Con todo, para este broche final, se ha considerado conveniente proponer una revisión de la historia del municipio, tratando brevemente lo más conocido y ahondando en lo más novedoso. Pero no nos engañemos, es una historia deshilvanada, imposible de tejer completamente por numerosas razones; principalmente por lo ajustado del tamaño de la edición, pero también ante la necesidad de invertir más en la búsqueda de los archivos y en continuar desentrañando lo que esconden numerosos y recónditos escondrijos que se encuentran desde el subsuelo hasta el chapitel de la torre.

Por ello, para realizar este viaje histórico era necesario no solo disponer de buena información, se requería principalmente contar con buenos guías y conductores, conocedores de cada centímetro de la historia del entorno, llevados además por su generosidad al entregar sus cocimientos sin ningún tipo de devengo. Así, Rosario Gómez Osuna nos introduce a la organización del territorio con anterioridad a la fundación de “Colmenar”, aportando una nueva lectura, gracias a sus investigaciones llevadas a cabo como arqueóloga del Equipo A de Arqueología. En un segundo apartado realiza una brillante síntesis sobre el Real de Manzanares, ante la construcción de este territorio formado ciertamente desde el conflicto y la lucha de intereses sociales.

Podría decirse que la columna vertebral de esta Guía es el apartado religioso. Para ello nadie mejor que Roberto Fernández Suárez, doctor en antropología, tomando como base gran parte de su tesis doctoral en torno a la religiosidad popular. La evolución de las ermitas a lo largo de los siglos así como el papel jugado por la parroquia proyectan un camino devocional con varios hitos necesarios para entender la historia local, teniendo como referencia central la creación de la Patrona.

Con todo, el apartado más novedoso se centra en la evolución del parcelario urbano desde la posguerra hasta la actualidad, y ello desde la mirada del sociólogo y especialista Miguel Ángel de Andrés Santos. Nadie como él para exponer con claridad las diferentes etapas de la evolución urbana. Además, ese mismo perfil sociológico lo ha sabido llevar también con gran maestría al apartado de las desamortizaciones y, especialmente, a la cultura de la tauromaquia, adentrándose en la evolución de los toros de la tierra junto con los ganaderos de bravo más destacados. Tema que, a pesar de las corrientes anti-taurinas actuales, no podía dejarse enchiquerado, dado que esa “piel de toro” se encuentra sumamente imbricada en la propia historia de la localidad.

También hemos invitado simbólicamente a varios personajes que vivieron en estos parajes, introduciendo al caminante-lector en los correspondientes capítulos, a modo de guiño a nuestros antepasados porque sin ellos, sin sus vidas, no es posible la historia. En cuanto a mi aportación, tan solo ha consistido en asumir el papel de peón caminero, quien, chaqueta al hombro, mi único cometido ha consistido en ir sellando los escasos baches de la calzada e interconectando entre sí los diferentes postes kilométricos que me fijaban estos magníficos ingenieros. Pero ello ha sido posible también gracias a las herramientas que me iba facilitando la documentalista Morgana Alonso García de Rivera, clarificando las letras cortesanas y procesales de los textos antiguos para obtener una mayor visualización del paisaje y, por tanto, una mejora en el firme de este camino histórico; sin olvidar los necesarios complementos que requieren los trayectos complejos, de ahí el valor del trabajo de la joven arqueóloga Elvira Garcia Aragón, así como la valiosa aportación de Adolfo López Pérez. También, para alcanzar felizmente nuestro destino, se necesitaba un buen mapa de carreteras, que visualizara correctamente cada uno de los objetivos, y ello ha sido posible gracias al entusiasmo de dos buenos especialistas. Así, como colaborador habitual, ya contábamos con los excelentes resultados en las numerosas aportaciones de Alfonso Pozuelo Ruano, uniéndose al equipo el metódico y amante de la arquitectura Jesús Calero Camueso, como se desprende de sus planos sobre la evolución histórica del parcelario urbano.

En fin, disfruta con este viaje que te proponemos al mismísimo corazón de la historia de Colmenar Viejo; aunque la riqueza multicultural de su vecindario nos indique que ya no es tan viejo como se dice. Yo me quedo aquí, apreciando otros valores que dejé pasar fugazmente en mi recorrido. Ya sabes que a nadie le gustan las despedidas.

Valga un “hasta siempre”.

Fernando Colmenarejo García
Arqueólogo. Técnico de Cultura. Ayuntamiento de Colmenar Viejo

Este libro se puede adquirir en el Centro Cultural Pablo Ruiz Picasso de Colmenar Viejo al precio de 10 €.

Modificado por última vez en Martes, 27 Marzo 2018 18:30

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