LA FÁBRICA DE PAPEL DE MANZANARES EL REAL, MADRID

Dentro de un proyecto más amplio de estudio sobre el origen, fases y final de las diferentes instalaciones hidráulicas que se ubicaron junto al puente de la Villa de Manzanares el Real en el tramo alto del río Manzanares se ofrece un avance de los resultados obtenidos hasta la fecha. La ubicación de diferentes instalaciones que han
utilizado la fuerza del agua como elemento motriz se inicia con un molino harinero, que fue transformado en ferrería en torno a mediados del siglo XVII, para posteriormente ser batán del Real Hospicio de Madrid y que después llegará a ser un gran edificio industrial de fabricación de papel continuo en los años centrales y la segunda mitad del siglo XIX, para desaparecer en 1911 como consecuencia de la construcción del embalse de Santillana, entre otras causas.

El conocimiento de las diferentes instalaciones de los márgenes del tramo alto del río Manzanares, ha posibilitado ampliar el estudio de un completo y complejo diseño hidráulico en él se insertaron, a lo largo de los siglos, molinos, batanes, ferrerías e industrias papeleras, así como las infraestructuras necesarias para su funcionamiento: presas y caces. En muchas ocasiones estas mismas infraestructuras se ampliaron y reformaron para permitir la explotación simultánea de las numerosas huertas y cultivos de su fértil vega, siendo así ejemplo de la complementariedad que los diferentes usos del agua tuvieron en esta y en otras muchas zonas. Este modelo agrícola e industrial quedó truncado definitivamente con la construcción del Embalse de Santillana, que anegó las zonas agrícolas más fértiles de Manzanares el Real, supuso el cierre definitivo de la fábrica de papel y redujo a la mínima expresión la actividad del único molino que sobrevivió en Manzanares el Real hasta mediados del siglo pasado.

Este trabajo se centra tanto en los antecedentes que tuvo la instalación industrial como en los años finales de la misma, una vez retirada de la empresa la familia Jordán en 1847. Se incluye también una primera propuesta de plasmación geográfica y gráfica de la que fue primera fábrica de papel continuo de España, incluyendo los diferentes edificios y propiedades que formaron parte de ella y que la configuraron como una peculiar industria de radicación dispersa de sus diferentes talleres e infraestructuras, que complementaban las diferentes fases de la producción papelera.

Introducción
El germen de la presente comunicación está en un proyecto más ambicioso, que continúa desarrollándose en la actualidad, sobre el origen, fases y final de una de las instalaciones hidráulicas más variadas y significativas que existieron en el tramo alto del río Manzanares dentro del término municipal de Manzanares el Real y de la que se ofrece un avance. La ubicación geográfica original, se sitúa junto al puente principal de la Villa,  sobre el que ya los Mendoza, Marqueses de Santillana y Duques del Infantado, cobraron pontazgo desde el siglo XV. La primera instalación que en éste punto ha utilizado la fuerza del agua como elemento motriz, se inicia, por los datos de que hasta la fecha se dispone, con un molino harinero que fue transformado en ferrería en torno a mediados del siglo XVII, para posteriormente ser batán del Real Hospicio de Madrid y que llegará a ser un gran edificio industrial de fabricación de papel continuo en los años centrales y la segunda mitad del siglo XIX, para desaparecer, en 1911, como consecuencia de la construcción del embalse de Santillana entre otras causas.

El conocimiento de las diferentes instalaciones que, aprovechando la fuerza del agua del tramo alto del río Manzanares, se fueron sucediendo en sus márgenes, ha posibilitado ampliar el estudio de un completo y complejo diseño hidráulico. En él se insertaron, a lo largo de los siglos, molinos, batanes y ferrerías, así como las infraestructuras necesarias para su funcionamiento: presas y caces. En muchas ocasiones estas mismas infraestructuras se ampliaron y reformaron para permitir la explotación simultánea de las numerosas huertas y cultivos de su fértil vega, siendo así ejemplo de la complementariedad que los diferentes usos del agua tuvieron en esta y en otras muchas zonas de España. Este modelo agrícola e industrial quedó truncado definitivamente con la construcción del Embalse de Santillana, que anegó las zonas agrícolas más fértiles de Manzanares el Real, supuso el cierre definitivo de la fábrica de papel y redujo a la mínima expresión la actividad del único molino que sobrevivió en Manzanares el Real hasta mediados del siglo pasado.

La cuestión sobre si fue la primera fábrica de este tipo en funcionamiento en España y sobre las fechas de inicio de su producción, centró en un primer momento las investigaciones sobre ella. Asenjo González en 1965 indicaba que la actividad de la fábrica se inició en los últimos meses del 1840 (ASENJO, 1965). Posteriormente los trabajos de investigación en el Archivo de Protocolos de Madrid de Renuncio González del año 2005 aportaron, no solamente el retrotraer el inicio de la actividad de la fábrica a los meses finales de 1838 sino, lo que es mas interesante, el análisis empresarial y la evolución sufrida por un negocio familiar que se inició con el  entusiasmo visionario de Don Tomás Jordán y Cantó y que a la postre llevaría a su familia a la ruina años mas tarde (RENUNCIO, 2005).

 

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Modificado por última vez en Lunes, 19 Diciembre 2016 22:39

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