La Constitución de 1812, llamada la Pepa, por su aprobación por las Cortes de Cádiz un 19 de marzo, en su artículo 321, 8º, recoge como competencia de los ayuntamientos: “formar las ordenanzas municipales del pueblo y presentarlas a las cortes para su aprobación por medio de la Diputación Provincial, que las acompañará en su informe”.
Hasta este momento muy pocos eran los ayuntamientos que tenían ordenan-zas municipales en vigor.
Los distintos avatares políticos que tienen lugar durante los años del mencio-nado siglo XIX y las pugnas entre constitucionalistas y conservadores, casi todos ellos autodenominados liberales, conllevan cambios constantes en las leyes municipales.
La llamada restauración se inicia con el pronunciamiento del general Martínez Campos, en Sagunto, y la proclamación de Alfonso XII como rey de España.
Cánovas del Castillo asume la dirección política, como presidente del gobier-no, e instaura el sistema político de la alternancia, entre su partido, conserva-dor, y el liberal de Sagasta.
Con la restauración Canovista se promulga la ley municipal de 1877, que igualmente tuvo muchos intentos de cambios sin conseguirlo, sobre todo por parte de los reformistas, que pretendían el saneamiento de la vida municipal española, en pugna con los caciques, surgidos al amparo de la Restauración con la pretensión de eliminar todo lo hecho por la revolución.
No hay constancia de cuantos ayuntamientos hicieron o reformaron sus orde-nanzas con la mencionada ley municipal; pero sí tenemos datos de años posteriores, ya que el diputado Juan de la Cierva, en el año 1908, en un intento de estudio sobre el tema pidió que los ayuntamientos remitieran a las Cortes sus ordenanzas. De 9.266 municipios que había en España, 5.210 no tenían ordenanza, 3.981 las enviaron, 75 no las remitieron, 97 las tenían en parcial desuso y 71 en desuso total 2.
Madrid tenía unas ordenanzas de 1847, y en 1892 aprobó unas nuevas mucho más completas.
¿Escuchó Colmenar Viejo la requisitoria del diputado Juan de la Cierva? Lo desconocemos; pero sí sabíamos que tenía sus ordenanzas.
Colmenar Viejo tenía en el año 1884 unos 4.500 habitantes y unos 1.150 veci-nos, aunque tan sólo una pequeña proporción de ellos, unos 350, podían votar
* Sociólogo
1 F. Colmenarejo. “República y Guerra Civil en Colmenar Viejo”, Ed. La Comarca, 2005
2 E. Orduño. “Las ordenanzas municipales en el siglo XIX y las reunidas por Don Juan de la Cierva en 1908”. Servicio de documentación del INAP.