En el caso de este aeródromo existe información gráfica del verano de 1936 (probablemente en el mes de agosto) con los aviones operando, siendo además fotografías de excelente calidad, divulgadas por el Ministerio de Cultura. Sin embargo, como ya vimos, el texto explicativo de las mismas adolece de falta de rigor, quizás por desconocimiento de nuestra historia aeronáutica, sin que haya malas intenciones en ello.
Por poner un ejemplo, Julian Diamante, en sus memorias, habla de “triplanos” en un campo de aviación, en clara referencia a los cazas estándar de la aviación española al comienzo del conflicto, cuando jamás hubo triplanos. La confusión viene dada por la disposición de un pequeño plano extra que poseían estos biplanos uniendo las patas del tren de aterrizaje, que era fijo, pero nada más.
José Manuel Encinas Plaza
Maquetista-arqueólogo<
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